En una de las zonas con mayor dinamismo de Guadalajara— se inauguró oficialmente el primer hotel de Brada Collection. Al frente del proyecto estuvieron Brando Angulo y Valeria Aceves, quienes encabezaron el corte de listón ante invitados del ámbito público, social y creativo.
Pero más allá del protocolo, lo interesante no fue la alfombra roja ni la lista de asistentes. Fue la intención detrás del proyecto: replantear cómo se siente un hotel.
Una hospitalidad con identidad
En un mercado donde muchos espacios apuestan por el lujo estético pero terminan siendo intercambiables, Brada Collection propone algo distinto: diseño con propósito y hospitalidad con emoción.
La visión nace de la experiencia personal de Angulo como viajero frecuente. La premisa es simple pero poderosa: un buen hotel no es el que impresiona, sino el que se siente bien desde el primer momento. No se trata de exceso ni de rigidez, sino de crear una atmósfera donde el huésped realmente quiera estar.
El resultado es una propuesta de lifestyle aspiracional accesible, dirigida a un viajero contemporáneo que valora el diseño, la energía del espacio y un servicio cercano, sin formalidades innecesarias.

Espacios pensados para vivirse
Durante la inauguración, los invitados recorrieron las instalaciones del hotel, donde el concepto arquitectónico deja claro su enfoque: líneas limpias, materiales bien seleccionados y una ambientación que equilibra funcionalidad con estética contemporánea.
Cada detalle parece responder a una pregunta concreta: ¿cómo hacer que el huésped se sienta cómodo, conectado y en un entorno con identidad propia?
No hay sobrecarga visual. Hay intención.
Rosato Roof: el nuevo punto de encuentro
El gran protagonista del proyecto es Rosato Roof, el rooftop oficial del hotel. Con una estética moderna y acentos en tonalidades rosas que refuerzan la identidad visual de la marca, el espacio integra una alberca flotante que se convierte en su elemento más llamativo.
Desde ahí, la vista panorámica de Guadalajara redefine la experiencia: no es solo hospedaje, es escenario.
Un punto clave es que Rosato Roof está abierto al público en general, lo que lo convierte en un nuevo hotspot urbano tanto para locales como para visitantes.
Mumú Café: hospitalidad desde la entrada
A un costado del acceso principal se encuentra Mumú Café, un espacio cálido y contemporáneo que complementa la experiencia del hotel. Al igual que el rooftop, está abierto al público, reforzando la idea de que Brada no busca aislarse de la ciudad, sino integrarse a ella.
Esta decisión habla de una filosofía clara: crear hoteles vivos, conectados con su entorno.




Guadalajara como punto de partida
Elegir Guadalajara como primera sede no es casualidad. La ciudad se ha consolidado como un polo creativo con identidad fuerte, una energía que dialoga naturalmente con el ADN del proyecto.
Brada Collection inicia aquí una estrategia de crecimiento que prioriza coherencia sobre volumen. Con planes de expansión a otros destinos del país, la marca apuesta por construir experiencias memorables antes que multiplicar ubicaciones.
En un contexto donde abundan los hoteles correctos pero olvidables, Brada apuesta por algo más complejo: generar sensación.
Y hoy, más que espacios que presumen, el viajero busca lugares que realmente se viven.




