Con una premisa increíble, Zach Cregger logra mantenernos al filo del asiento… hasta que desaparecen los niños. Con ellos se esfuma también el terror, dando paso a una comedia predecible cargada del gore más gratuito, que diluye por completo la tensión construida en el inicio. Corra a no verla. Se trata del segundo largometraje del …

