¿El antojo ya decide por nosotros? Así están cambiando los hábitos de consumo en México

El consumo ya no se planea con tanta anticipación como antes. Hoy, muchas decisiones nacen de un impulso, una emoción o simplemente de un antojo. Esa transformación está redefiniendo la forma en que las marcas conectan con los consumidores, especialmente entre las generaciones más jóvenes.

Los datos respaldan esta tendencia. De acuerdo con Samy Alliance, el segmento de bebidas listas para tomar (RTD) registró un crecimiento promedio anual de 35% entre 2018 y 2022 y mantiene una proyección positiva hacia 2027. Más que una categoría en expansión, refleja una nueva forma de consumir: productos prácticos, de sabor intenso y pensados para disfrutarse en el momento.

Uno de los insights más relevantes es que el sabor ha dejado de ser un atributo para convertirse en el principal detonador de compra. Según el estudio Future of Beer & Beyond 2025 de Ipsos, el 63% de los consumidores mexicanos busca experiencias sensoriales y seis de cada diez priorizan disfrutar el presente sobre la planificación.

En ese contexto, Sol Mezclas ha construido su estrategia alrededor de una costumbre profundamente mexicana: mezclar cerveza con distintos ingredientes para potenciar su sabor. Con la campaña “Se Antoja”, la marca transforma esa tradición en una experiencia lista para consumir, conectando con decisiones espontáneas y momentos cotidianos de convivencia.

La evolución también alcanza la experiencia digital. Con “Se Antoja Darle Play”, Sol Mezclas lleva su propuesta a espacios como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el Tren Suburbano y la aplicación de Uber, convirtiendo los tiempos de espera en momentos de entretenimiento mediante un videojuego interactivo con recompensas.

Más allá de una campaña, esta estrategia evidencia un cambio en el comportamiento del consumidor. Hoy las marcas ya no solo compiten por preferencia, sino por estar presentes en el instante exacto en que surge el deseo. En una generación que decide en movimiento, el contexto, la emoción y la inmediatez se han convertido en los nuevos motores del consumo.