El diseño danés encuentra un nuevo escaparate en México. Flying Tiger Copenhagen inicia operaciones en el país con la apertura de su primera tienda insignia en Plaza Carso, Ciudad de México, marcando el comienzo de una estrategia de expansión que busca alcanzar 100 establecimientos en los próximos cinco años.
La llegada de la cadena contempla una inversión inicial de 30 millones de dólares y cinco aperturas durante la primera semana de noviembre. Después de Plaza Carso, la marca llegará a Santa Fe, Plaza Tlalnepantla, Galerías Toluca y Town Square Metepec. Detrás de esta operación está Jacobo Hamui Mizrahi, director general de Rally Total en México, quien encabeza el proyecto que también prevé generar más de 650 empleos directos y 100 indirectos.

Pero ¿qué hace diferente a Flying Tiger? Su propuesta combina diseño escandinavo, objetos cotidianos y precios accesibles. Desde papelería, artículos para el hogar y cocina, hasta juguetes y productos para fiesta, su catálogo está pensado para convertir los pequeños detalles en experiencias creativas. La marca introduce alrededor de 4,800 productos nuevos o rediseñados cada año, con novedades mensuales que hacen de cada visita una oportunidad para descubrir algo distinto.
Gran parte de esa identidad nace en Copenhague, donde su equipo interno desarrolla el diseño de producto y gráfico. Desde 1995, la firma ha construido una presencia internacional que hoy supera las 1,100 tiendas en 47 mercados.
Su llegada a México también representa una apuesta por conectar con consumidores que buscan funcionalidad, diseño y personalidad sin que eso implique gastar demasiado. Más que una tienda de variedades, Flying Tiger Copenhagen propone una forma lúdica de acercarse a los objetos de todos los días.


Con cinco aperturas como punto de partida, la marca inicia un capítulo ambicioso en el retail mexicano: demostrar que el buen diseño también puede ser accesible.




